
Bueno, al mirar esta raíz, no puedo evitar preguntarme si la naturaleza perdió las instrucciones por el camino. Va hacia la izquierda, hacia la derecha y también por el medio. Y en algunos sitios parece que sobraban piezas que había que encajar como fuera en el diseño. 😅
Me imagino algo así: «Introduzca la raíz A en la ranura B». Y tres horas después: «Bah, así aguanta perfectamente. Le ponemos un poco de musgo por encima y listo».
¿Qué queréis que os diga? A mí me gusta el resultado. Aunque no tengo del todo claro si estoy viendo una vieja raíz o a un espíritu del bosque que se ha hecho un nudo practicando yoga.
Por si acaso, yo lo saludaría con la mano. Nunca se sabe.
Y si las instrucciones siguen por ahí, debajo de las hojas, por favor, dejadlas donde están. A estas alturas no vamos a empezar otra vez desde cero.
